Los días son más largos y las altas temperaturas influyen considerablemente en nuestra alimentación diaria. Durante el verano es recomendable consumir alimentos con un elevado contenido en agua, como frutas, verduras, ensaladas y pescado, así como otros alimentos capaces de absorber agua, como la pasta y las legumbres.
Durante estos meses necesitamos menos calorías, ya que nuestro organismo no tiene que realizar tanto esfuerzo para mantener la temperatura corporal. Esto puede ayudarnos a seguir una dieta para perder peso de una manera más sencilla. Recuerda elegir siempre alimentos frescos para evitar la sensación de pesadez típica del verano.
Los platos refrescantes, como las sopas frías o las ensaladas, resultan más apetecibles que nunca. Además, son fáciles de preparar, por lo que podemos disponer de más tiempo para disfrutar de las horas de luz y, por supuesto, son muy beneficiosos también para nuestra salud.
El aceite de oliva es reconocido en todo el mundo por su delicioso sabor y sus numerosos beneficios. Por ello, también es un ingrediente esencial en los platos de verano, ya que puede hacerlos más digestivos. De hecho, el consumo de aceite de oliva aumenta durante los meses estivales.
Las ensaladas son otra de las grandes protagonistas de la cocina de verano. Son frescas, ligeras e hidratantes. Un plato de ensalada aliñado con aceite de oliva puede hacernos sentir saludables y llenos de energía, especialmente durante los meses más calurosos.
Las sopas frías son muy populares en España y en otros países mediterráneos. Se elaboran con verduras frescas de temporada, son fáciles de preparar, ligeras y están llenas de vitaminas y energía, por lo que resultan ideales para refrescarnos en verano. La clave para conseguir un sabor extraordinario es condimentarlas con aceite de oliva.
El plato más conocido es el gazpacho, que se prepara con tomate, pepino, pimiento verde, cebolla, ajo, aceite de oliva, vinagre y sal. El salmorejo también es una sopa muy popular, elaborada con tomate, pan, ajo y aceite de oliva.
También puedes dar rienda suelta a tu creatividad y utilizar tus verduras y frutas favoritas para preparar tu propia sopa fría de verano. Solo recuerda añadir siempre un poco de aceite de oliva para realzar su sabor.
¿Qué te parecería disfrutar de un helado en familia? ¡A todo el mundo le gusta el helado! Ahora, además, el aceite de oliva puede ayudarte a hacerlo más saludable y sabroso.
Cada vez más chefs eligen utilizar aceite de oliva en la elaboración de postres debido al toque fresco que aporta y a sus propiedades nutritivas.




